Mito 1:  Las Artes marciales se terminaron el día que se inventó la pólvora

Esta es una frase célebre, que suele escucharse en los círculos de escépticos de las artes marciales. Estos escépticos suelen ser personas que jamás practicaron ni practicarían un arte marcial por creer que dichas artes marciales están obsoletas. Consideran que las personas están libradas a su suerte en lo que a su seguridad se refiere, y las típicas discusiones rondan desde enfrentamientos contra ladrones armados con cuchillos o pistolas a enfrentamientos contra muchos enemigos al mismo tiempo.

Realidad:

Considero en particular que aquí deberíamos abrir el mito en varias porciones: en primer lugar, es cierto. Las artes marciales fueron creadas en épocas donde no existían otras armas de largo alcance que no fueran las lanzas y los arcos y flechas. Con el avance bélico – tecnológico, el combate cuerpo a cuerpo fue quedando en un segundo plano, para dar lugar a proyectiles metálicos conocidos comúnmente como balas. Desde ya, comparto la visión, pero considero también que las armas terminan agotando sus balas. Sus municiones no son eternas, y tarde o temprano, el enfrentamiento se va a reducir a un combate cuerpo a cuerpo indefectiblemente. Por supuesto, el lector va a pensar: “si me disparan, no se va a ejecutar ningún combate cuerpo a cuerpo” y este pensamiento es correcto. Para el caso de armas de fuego, la defensa personal (y por lo menos, la nuestra) no propone acciones debido a la escasez de eficiencia contra un objeto tan peligroso y fácil de accionar por parte del atacante. Sería incorrecto decir (como muchas escuelas falsas hacen) que existe una defensa posible contra arma de fuego, por la simple razón de que no se puede confrontar dicho elemento estando uno desarmado y sin posibilidades. En lo que a armas blancas se refiere, la defensa personal propone algunas situaciones y soluciones complejas que requieren un entrenamiento exhaustivo y enfocado, pero de NINGUNA MANERA, garantizan la salvación perfecta del individuo defensor. De hecho, para comenzar a entrenarse en defensa contra armas blancas, se debe partir de la premisa de que el individuo defensor saldrá dañado por defecto. Este tema se abarcará en profundidad en la sección especial de “Armas Blancas”.
Si bien comparto, pero no festejo completamente este mito, quiero especificar que también ocurren enfrentamientos desarmados dentro de los cuales el defensor, si esta correctamente entrenado, puede salir airoso de dicha situación de riesgo. Usted, lector, debe imaginarse que una situación de peligro puede ocurrir en cualquier entorno, desde un ascensor hasta en un autobús o tren. Debe tomar consciencia de que siempre es mejor saber nociones básicas, como mínimo, que tener que pasar a la acción sin tener idea siquiera de lo que NO se debe hacer. Por eso me parece importante (para no decir imperioso) que las personas aprendan y desarrollen sus habilidades de defensa personal.

Mito 2: Las mujeres no pueden defenderse

La sociedad de hoy en día tiende a sostener ciertos rasgos machistas. Uno de ellos, es la errónea presunción de que las mujeres, por cuestiones que tienen que ver con su diferencia física en comparación con el hombre, ya sea en cuanto a fuerza, velocidad, potencia, etc. No pueden entablar un combate contra un hombre y por lo tanto, no pueden defenderse.

Realidad:

Por supuesto, no concuerdo con esta línea de pensamiento. En mi camino, he tenido que enfrentar yo mismo, situaciones de combate (por supuesto, en una práctica) donde he tenido que defenderme o atacar a mujeres muy bien entrenadas que han sido un verdadero problema en lo que a confrontación se refiere. Usted, lector, debe entender que una vez que el aprendiz esta entrenado en artes como el Wing Chun y el Escrima, poco tiene que ver el aspecto de que sea del genero femenino, que tenga poca fuerza, que tenga una figura atlética, que sea alta, baja, rubia, morocha y casi cualquier otra excusa que se le pueda ocurrir. La razón por la cual se mantiene esta nocion de “inferioridad” en las mujeres, es porque si la sociedad le repite constantemente que por el hecho de ser mujer, no se puede defender y que no puede hacer nada contra la fuerza física del hombre, facilita el maltrato y la trata de mujeres en el mundo.

Mito 3: No importa que arte marcial practiques, siempre y cuando practiques algún arte marcial para defenderte

Por supuesto, tampoco estoy de acuerdo con este mito. Existe una diversidad enorme de artes marciales de diferentes orígenes, corrientes filosóficas, estilos, de diferentes culturas, etc. Seria imposible enumerar en este libro, la gran cantidad de artes marciales que existen hoy en el mundo, y mucho menos, las que existieron y que lamentablemente por falta de adeptos, se han extinguido. Mucha gente suele decir, por ignorancia y un poco de arrogancia claro esta, que todas las artes marciales son iguales y que los maestros suelen dar cinturones o fajas para mantener a sus alumnos interesados y asi lucrar con las cuotas que estos deben pagar para garantizar su permanencia en la escuela y sus ascensos como alumnos. Por supuesto, esto es exactamente lo que ocurre en las falsas escuelas o escuelas apócrifas, como me gusta decir: un maestro que puede o no saber (en la mayoría de las veces no sabe) sobre las técnicas, y que esta al mando de un grupo determinado de alumnos que no saben nada del arte marcial que vienen a practicar. De esta forma, es fácil dominar a la masa de aprendices, ya que estos serán propensos a tomar como “verdad absoluta” todo aquello que el maestro diga, sin siquiera poner en tela de juicio ni por un segundo, la veracidad de las técnicas y los elementos tratados o hablados durante la clase de entrenamiento. Es muy difícil salir de este lavado de cerebro y requiere casi siempre, la participación de un ente o maestro que este fuera de este círculo. De mas esta decir que hay personas que nunca salen de esto y quedan acorraladas en el interior de este circo de mentiras e ilusiones nunca alcanzadas. Por eso considero prioritario e importantísimo contar con un verdadero buen maestro a la hora de iniciarse en la defensa personal. Asi mismo, considero que el arte a practicar también es importante: en mi caso, el Wing Chun y el Escrima, me parecen ideales para la calle de nuestros días. En el caso por ejemplo, de otras artes marciales varias como el Karate, el Judo, el Boxeo, Aikido, etc. En mi opinión, son artes marciales magnificas, pero están orientadas hacia un pasado en el cual no existían armas de fuego y donde la gente de clase media de la sociedad no era tan violentada como hoy en nuestros días, con lo cual sus técnicas me hacen pensar que quedaron obsoletas, y que en muchos casos, hay determinadas cuestiones que son importantes y no están tenidas en cuenta a la hora de la resolución de la situación. Con el Wing Chun y el Escrima, esto no ocurre. Porque estas artes, son mas contemporáneas, sobrevivieron a la quema de libros en China, no se perdió información ni contenido sobre dichas artes marciales y son sencillas de aprender para las personas comunes, que no llevan una vida basada en el deporte o el entrenamiento físico y que no tienen mucho tiempo para dedicarle toda una vida a un entrenamiento. Por supuesto, esto no deja de ser una opinión personal, y respeto a cualquiera de las otras artes que arriba he mencionado, cuando están bien enseñadas y practicadas.

Mito 4: Las Artes Marciales no pueden ser practicadas por personas religiosas

Mucha gente considera que no puede practicar artes marciales debido a que pertenecen a una religión específica y en algunos casos, creen que por ser agnósticos no pueden practicar artes marciales porque consideran que estas inducen al alumno a tomar una u otra religión.

Realidad:

Me ha pasado que la gente me consulta sobre mis clases de artes marciales y enseguida me aclaran que pertenecen a una u otra religión, como si esto supusiera un problema a resolver. Nada de esto es cierto, lector, créame. Las artes marciales poco y nada tienen que ver con la religión. En el pasado, digamos hace 3000 años atrás, cuando las artes marciales estaban en su máximo apogeo y muchas técnicas se están recién descubriendo, se consideraban los caminos a seguir según la religión del maestro que practicaba dichas artes. Por ejemplo, algunos maestros consideraban que solo los animales saben la verdad sobre como defenderse, con lo cual se pasaban horas y horas observando a un animal o insecto atacando o defendiéndose de otro. Luego, capturaban las formas que el animal usaba cuando combatia con otro y las tomaban como propias. Esta concepción se daba porque se creía que el verdadero camino solo era conocido por la naturaleza y que uno mismo debía armonizarse con ella para alcanzar la inmortalidad (Taoísmo). Con lo cual, crearon sistemas como ser Pa Chi Tong Long (Mantis Siete Estrellas), uno de los mas conocidos y de los cuales poco se puede asegurar de su origen real. Pero esta era la creencia de aquella época. En las artes marciales japonesas, para poner otro ejemplo, se suele enseñar el Budismo Zen en algunas escuelas marciales. Esto es quizás, un complemento que los maestros enseñan y en mi humilde opinión y sin la intención de ofender a nadie, en el fondo real se debe a que dichas escuelas carecen de contenido y necesitan recurrir a otros elementos para rellenar los espacios encontrados. Volviendo al planteo inicial, la religión no tiene que ver con el arte marcial. Puedo tener un grupo de personas de diferentes religiones, entrenando todos juntos, porque las artes marciales no son de ningún modo racistas, teológicas, etc.

Mito 5: Las Artes Marciales Japonesas son mejores que las Artes Marciales Chinas y viceversa

Muchas personas consideran que un arte marcial es bueno o malo dependiendo de su origen.

Realidad:

Esto es absolutamente arbitrario por parte de las personas y es una discusión sin sentido que no produce ningún valor. Las artes marciales se originaron en China, cosa que esta comprobada hace ya muchísimos años. Muchas personas que practican artes marciales japonesas, coreanas, rusas, francesas (cualquiera sea esta) sin saber que el origen de todo comenzó en China con el Kung Fu. No voy a perder mi tiempo discutiendo con alguien que piense diferente de esto y en mi opinión, esa persona esta cegada o adoctrinada para no ver la realidad. Existen ciertos parámetros que definen o separan un arte marcial japonés de un arte marcial chino, por ejemplo. Las artes marciales japonesas suelen ser duras en su expresión, en sus movimientos y técnicas y preparan al alumno para ser como una roca. En las artes marciales chinas, se intenta armonizar en el interior con uno mismo, al mismo tiempo que se prepara al alumno para ser flexible o duro, dependiendo del estilo practicado y se utilizan otro tipo de técnicas. Ambas concepciones no son ni buenas ni malas, son simplemente, puntos de vista diferentes. Diferentes facetas de un mismo final. Cada persona puede elegir libremente sobre cual arte marcial le conviene practicar y no hay absolutamente nada malo en esto. Pero lo primero que se enseña al alumno, es el respeto por la diversidad de artes marciales. Si esto no se mantiene, entonces ese alumno esta mal enseñado o mal aprendido y esta cometiendo una falta de respeto enorme para con sus hermanos marciales.

Mito 6: Con la rivalidad entre escuelas, cualquier maestro te va a decir que su estilo es mejor que el del otro

La rivalidad entre escuelas produce la competencia insana entre diferentes maestros que se desviven para captar la atención de nuevos adeptos argumentando que su arte marcial es mejor que una u otra.

Realidad:

La rivalidad entre escuelas es algo que hoy en dia, en el siglo 21, debería ser historia. Tal es el caso de que aún no es así. Considero en particular a las personas que hacen este tipo de acciones como “empresarios marciales” y no como verdaderos artistas marciales o maestros. Solo les interesa el dinero y de ahí, que estén desesperados por captar el interés del publico en general.
Por supuesto, si ustedes me preguntan porque tendrían que practicar Wing Chun y Escrima, yo les contestaría pero usando una argumentación científica y filosófica correcta y no simplemente porque “el Wing Chun y el Escrima son mejores que…”. Las artes marciales del dia de hoy han perdido cierta ética y respeto por si mismas y la gente es posible que no pueda ver con claridad a la hora de comenzar su entrenamiento en una determinada escuela marcial. En mi experiencia personal, podría argumentar lo siguiente: Yo elegí el Wing Chun y el Escrima porque ambas artes marciales me dan herramientas que otras como ser el Boxeo, el Kickboxing, el Full Contact, el Aikido, no te proporcionan. Pongo un ejemplo: si alguien en la calle me atacara con un arma blanca y yo no estuviera entrenado en Wing Chun o Escrima, no sabría como defenderme porque las otras artes marciales carecen de las técnicas necesarias para defender dicho ataque. Tienen el concepto de “ring de lucha” y no el concepto de “en la calle te puede pasar cualquier cosa” que si tiene el Wing Chun y el Escrima y he aquí de la elección que yo hice con respecto a mis artes marciales. Quisiera que esto no se malentienda: a mi me encanta el boxeo (el buen boxeo) y el Full Contact, pero son artes marciales que están destinadas para un ring, donde existen reglas que deben acatarse y hay ciertas seguridades y existe un referí que parara la pelea si algo va mal. En la calle de nuestros días, esto no existe. Con lo cual, a la hora de comenzar un entrenamiento, debe intentar encontrarse aquel que sea el mas completo. Tampoco me parece bien como hacen determinadas escuelas de Tae-Kwon-Do, que siendo esta un arte marcial (hoy en dia muy deportivo, perdiendo el contenido marcial real) que carece de defensas en un combate de suelo, le “agregan” Jiujitsu en su enseñanza para suplir la deficiencia que tiene naturalmente y todavía asi, adjudican que están entrenando solo Tae-Kwon-Do. Esto no es realista, deja ver la corrupción que tiene el maestro para con sus alumnos y es poco ético y poco serio.

Mito 7: Bodhidarma fue el creador del Kung Fu, madre de las artes marciales

Esto esta relacionado al folclore chino y es una manera “pintoresca” de adornar los principios del arte marcial madre.

Realidad:

No existe ni una sola prueba de la existencia de Bodhidarma y tampoco de que estuviera involucrado en el desarrollo de las artes marciales. En mi humilde opinión y según registros encontrados hasta no hace mucho tiempo atrás, las artes marciales las origino el ejercito chino y las tomo como método de uso de sus armas. Seguidamente, hubo muchos soldados que fueron protegidos dentro de los templos y que se cruzaron con los monjes de dichos monasterios, de ahí que todo el mundo conozca a los “monjes shaolin”. Considero personalmente que estos soldados intercambiaron su conocimiento marcial por comida y alojamiento y mejoraron la aptitud física de dichos monjes, quienes comenzaron a practicar las técnicas enseñadas con el fin de fortalecer el cuerpo para poder resistir meditaciones de larga duración. En el caso del Wing Chun, se dice que fue creado por una monja llamada Ng Mui, de lo cual tampoco existen pruebas y que parece ser una versión “mas pequeña” de la historia de Bodhidarma. Simplemente, considero mas probable que el Wing Chun haya nacido con la revolución de las Tríadas y mafias chinas, y la enorme participación de sectas de asesinos que ejecutaban referentes políticos, políticos y todo tipo de bandidos que pudieran amenazar su secreto.

Mito 8: El Wing Chun fue creado por una mujer, por lo tanto, es un estilo de mujeres y no tiene potencia

Se cree según la historia relatada mas arriba, de manera oficial, que el Wing Chun fue creado por la monja Ng Mui y que al ser un estilo creado para mujeres, carece de la dureza, potencia y destreza que si poseen otras artes marciales.

Realidad:

Nada tiene que ver una cosa con la otra. Aunque la historia de arriba fuera cierta, dicho estilo posee una potencia descomunal capaz de concluir cualquier pelea contra cualquier oponente, en cuestión de segundos. Esto siempre y cuando sea ejecutado de forma correcta, como usted lector, aprenderá a realizar en unas hojas más adelante. De nuevo, esto es una convención social poco seria, carente de fundamento y orientada a desestimar el conocimiento contenido en las artes marciales chinas.

Mito 9: El Escrima es un arte marcial en el que se enseñan armas, pero es poco probable que tengas armas cuando estés en la calle. Por lo tanto, no sirve.

La gente considera que aprender a utilizar armas poco comunes como ser un palo, un machete o sable, una espada, un Er-Kun y demás armas no tiene utilidad en los días actuales.

Realidad:

El aprendizaje de armas (cualquiera sea esta) produce en el alumno la capacidad de adaptación y de improvisación necesaria para salir de una situación de peligro inminente. El alumno comprenderá como utilizar un arma, lo cual no es algo que debe ser tomado a la ligera, a la vez que gana capacidad psicomotriz y táctica – estratégica para enfrentamientos en la calle. En el caso particular del Escrima, este arte marcial puede ser usado para defenderse en la calle sin las armas, ya que en sus estadios más avanzados, no se utilizan armas y se combate con manos desnudas.

Mito 10: Las personas que practican artes marciales, cualquiera sea, son personas violentas, peligrosas que buscan resolver todos sus problemas por medio de la violencia física.

Las personas en general, suelen no acercarse a aquellos de nosotros que nos entrenamos en artes marciales por una concepción social errónea que dice que nosotros somos violentos , producto de nuestro entrenamiento.

Realidad:

Este es quizás, uno de los mitos mas propagados entre las personas. Existe la creencia de que nosotros somos violentos debido a nuestro entrenamiento, lo cual, es absolutamente erróneo e incongruente además, ya que lo primero que se enseña en el arte marcial es el respeto por el prójimo. En otras actividades y deportes, como ser el Futbol, el Rugby, el MMA que ahora esta de moda, las personas no tienen respeto entre si y se afanan por ganar lo que sea que ganaran si ganan, muchas veces pisoteando la integridad del rival, a niveles de violencia extrema. En el caso del Futbol, las hinchadas asesinan personas simplemente por que su equipo ha perdido o similares. ESO, ES VIOLENCIA. Nosotros jamas hemos cometido actos de violencia contra nadie y tampoco lo haremos, esa no es nuestra visión. Si bien, nuestra misión no es una misión de paz, porque debemos confrontar a aquellos que quieren mentirles a las personas para poder perpetuar el lavado de cerebro que ya viene en progreso durante muchos años, eso no implica producir coacción o dañar la integridad física o psicológica de otras personas. Es complejo vivir desde este lado del mito, donde las personas prefieren tener lejos a alguien que, en el peor de los casos, tiene el conocimiento para protegerlos.

Mito 11: Deporte Marcial y Arte Marcial son la misma cosa

La gente no conoce la diferencia tan clara que existe entre deporte marcial y arte marcial.

Realidad:

El deporte marcial es una modalidad digamos contemporánea, que se enfoca en la participación de alumnos en torneos, en la competencia con el prójimo y en ganar medallas que ningún valor real tienen. Es “quitar lo marcial” al arte en sí. Volverlo una actividad como cualquier otra y producir daño al oponente para poder obtener nuestra recompensa. Es una visión horrible y muy degradada de las artes marciales. No produce ningún beneficio real, aumenta sobradamente el ego del alumno, haciéndolo llegar a instancias donde una persona psicológicamente sana, no llegaría nunca. Incluso, en muchos casos, puede producir las propias lesiones permanentes del alumno y en algunos casos, la muerte del mismo. Ejemplos de estos deportes marciales pueden ser hoy en día, los torneos de Boxeo, Kickboxing, Karate, Judo, Jiujitsu, MMA, etc.
Por otro lado, el arte marcial es en el mejor sentido, un camino heroico, donde la única confrontación que existe es la confrontación con uno mismo. Se enseña como primera medida el respeto hacia nuestro compañero de prácticas, existen una serie de reglas a seguir a rajatabla que pueden producir la expulsión permanente del alumno, de la escuela en la cual se encuentra. Los conocimientos son explicados en todo su contenido, se evitan torneos y competencias cualquiera que estas sean, y de hecho, en el caso de nuestra escuela, tanto para Wing Chun como para Escrima, tenemos la mano prohibida y no podemos entrar a torneos por lo peligroso que podría resultar un enfrentamiento real utilizando las técnicas. Si esto no habla del respeto hacia el prójimo, entonces lector, no sé qué más decirle.