El chi kung (氣功 en chino, pinyin qìgōng /tɕʰi˥˩ kʰuŋ˥˥/) alude a una diversidad de técnicas habitualmente relacionadas con la medicina china tradicional, que comprenden la mente, la respiración y el ejercicio físico. El chi kung se practica generalmente con objetivos orientados al mantenimiento de la salud.
El chi kung, por tanto, se puede traducir como ‘el trabajo de la energía vital’ o el arte de hacer circular la energía vital de la manera más adecuada a la finalidad con la que se practica.
Beneficios de la práctica del Chi Kung:

  • Es recomendable para todas las edades, ya que sus movimientos lentos son fáciles de controlar, de forma que se elimina el riesgo de lesión.
  • No requiere de entrenamientos previos para iniciar su práctica.
  • Mejora la forma en cómo percibimos nuestro cuerpo.
  • Fortalece nuestro organismo, distribuyendo de forma equilibrada la energía.
  • El trabajo muscular y los estiramientos que se hacen en esta gimnasia, mantiene músculos fuertes; tendones y articulaciones flexibles de forma que faciliten el flujo de energía hacia los órganos internos.
  • Aumenta la capacidad respiratoria.
  • Mejora nuestro sistema digestivo.
  • Es una práctica muy sugerida para quienes sufren de insomnio, fatiga, depresión, dolores de cabeza frecuentes e hipertensión arterial, mejorando considerablemente su condición.
  • Se fortalece el sistema inmunológico.
  • El Chi Kung mejora las funciones cerebrales. Aumenta la oxigenación y mejora la memoria y la concentración.
  • Los deportistas los pueden usar como complemento de su práctica, pues ayuda a tener mayor resistencia y concentración.
  • El organismo se llena de vitalidad reduciendo notablemente los niveles de estrés.
  • Consigue tal nivel de relajación que nos volvemos conscientes de nuestros movimientos, de nuestro interior y del contacto con el entorno.
  • En los niños el Chi Kung desarrolla el esquema corporal y el control del cuerpo, mejora su atención y concentración por lo que su aprendizaje es mayor.