Esta es una de las disciplinas que más práctica requieren, junto con el Chi Sao, para lograr una habilidad considerable. El manejo del cuchillo y por consiguiente, su defensa caen en esta disciplina, que intenta abordar posibles ataques y situaciones de confrontación, utilizando técnicas especiales que tienen como objetivo reducir al enemigo lo más rápidamente posible, siempre teniendo en gran consideración la dificultad añadida de un arma blanca en la mano de nuestro agresor. Requiere gran conocimiento del Wing Chun y el Escrima.