El entrenamiento en armas circunstanciales consiste en enseñar al alumno a utilizar los elementos cotidianos para combatir las agresiones que pueda recibir de sus atacantes. Se utilizan objetos comunes como ser: paraguas, celular, llaves, bolsos, mochilas, diarios, cinturones, toallas mojadas, camperas, lapiceras, etc. Esto pone al alcance del practicante la posibilidad de defenderse en cualquier lugar y situación posible.